Shoko Fujimori combina gesso, acrílicos y óleos sobre papel japonés para componer una obra en la que misterio y belleza están sellados por un lacre de surrealismo.

Cuerpos rotos, colores difusos, imaginativas plantas… una representación de la voz interior, de las emociones, una exposición de sentimientos a través del cuerpo humano imperfecto y único, un cuerpo mirado con empatía, todos somos imperfectos que no defectuosos.

Experiencia al servicio de las relaciones con el otro, sensualidad imposible de disimular, brotando, escapándose de su creador, interacciones físicas y mentales vivenciadas desde la energía positiva o negativa de quien se enfrenta a su obra.

 

© Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente © Shoko Fujimori | pintura | panel japonés| Cóctel Demente