Le crecieron dos piernas más para llegar puntual a todos los sitios y con sus tres brazos era capaz de atender el móvil a la vez que se limpiaba el culo y se lavaba los dientes. Hasta para descansar inventó ser dos porque es muy importante no dejar de estar presente por si alguien necesita intercambiar impresiones. Y así continua perdido en un bucle sin darse cuenta que le han robado su identidad para convertirlo en un rentable engendro de productividad.

El mexicano Víctor Vargas Villafuerte en la serie Teratology nos acerca a la parte más oscura de nuestra existencia exponiendo el estrés que nos generan las múltiples actividades en nuestra vida cotidiana y la presión que recibimos por un sistema en el que su máxima es la productividad. Hasta en nuestras relaciones personales, muchas veces, debemos alcanzar un estatus y cumplir con unas expectativas que nos alejan de nuestro ADN para evitar decepcionar.  Estas imágenes  se sirven del surrealismo grotesco para invitarnos a la reflexión: ¿Es cierto que somos lo que hacemos? ¿Es cierto que somos lo que proyectamos? ¿Creéis que somos lo que vivimos? o tal vez sólo seamos un producto, un monstruo esperpéntico engendrado por un sistema déspota y tirano.

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Todas las imágenes de © Víctor Vargas Villafuerte/Web/Facebook

Estas cosas tan guapas siempre las trae a la coctelería nuestro compa Placer Diario #EresElMejor