El pasado 12 de noviembre de 2016, la sala Bataclan hizo su reapertura después de los terribles atentados sucedidos en París y que obligaron a esta mítica sala a cerrar y replantear de nuevo su programación y su nueva puesta en escena.

Bataclan después de obtener diversas negativas, entre ellas una del grupo Metallica, decidió que Gordon Summers “Sting” abriera esta nueva etapa. “Sting” estuvo acompañado de la trompeta del Libanés Ibrahim Maalouf. El creativo, multimúsico y potente artista, ya había colaborado alguna vez con “Sting”. La presencia de Maalouf certifica la visión y el buen gusto por el jazz del músico inglés y justamente de ese tema, me gustaría desarrollar el binomio jazz-Sting.

De hecho hay diferentes vínculos que ligan a “Sting” con el mundo del jazz, reconocido aficionado del género, admirador absoluto de Gil Evans con el que llegó a tocar en diferentes momentos.

El primero con veinte años de edad, formando parte de una colaboración de la Newcastle Big Band, posteriormente algunos fines de semana se le podía encontrar tocando “dixie” con diferentes grupos, los River City Jazzmen, los Vieux Carre Jazzmen y los Phoenix Jazzplayers.

Posteriormente “Sting”  tocó con un grupo de jazz fussion llamado Last Exit, que llegaron a tocar en el festival de jazz de Pau (Francia), en el 10º festival de jazz de San Sebastián (23/07/1975) y en el 1º festival de jazz de Getxo (2 y 3/08/1975). También se había visto a este inglés rubio improvisar con el bajo acústico en una escena de la película Stormy Monday, donde interpretaba al dueño de un club de jazz.

“Sting” a partir de entonces descubriría a los jazzmans más reputados, como John Coltrane, Thelonius Monk y Miles Davis, pero también quedaría cautivado por Jimmy Hendrix y Frank Zappa.

Las pesquisas de Gordon Summers “Sting” con el entorno del jazz, no se quedará aquí ya que a finales del 1984, finales del 1985, a través del bajista Darryl Jones, “Sting” y Miles Davis se conocieron. Fue durante la grabación del álbum “You’re Under Arrest” de Miles y “Sting” puso la voz a un policía francés.

La relación de Miles Davis y “Sting”, no resultó muy plácida, ya que Darryl Jones, bajista preferido de Miles, e íntimo amigo de su sobrino Vincent, decidió enrolarse junto a “Sting” para formar parte de todos los proyectos que durante el año 1985 “Sting” empezó a realizar. Entre ellos, el álbum “Dream of the Blue Turtles” y posteriormente la película “Bring on the Night”.

Por si eso fuera poco, la revista “Down Beat” decidió, en 1986, darle a “Sting” el premio como mejor banda de jazz, cosa que Miles criticó. -” El público que lee la revista (predominadamente blanco) designó al grupo de “Sting”, como Mejor Grupo de Jazz del año. ¡No me dirás que no es gordo! Un grupo negro no habría obtenido aquella clase de reconocimiento si hubiera, digamos pasado del fusion-jazz al rock. Un público blanco no los habría votado ni como el mejor grupo de laceros del año. Pero, en cambio, votaba a Sting porque sí. El último álbum de Sting era una gozada, pero en él no oyes la personalidad de nadie, excepto la suya, y él no es un músico de jazz”.

Me temo que no descubro nada afirmando que “Sting” no es un músico de jazz, que su estilo musical no es puro jazz, que su forma de tocar no es propia del sello o “land” jazz, pero, ¿quién puede dejar de admirar a un músico, compositor y a su vez persona inteligente que sabe distinguir entre un buen músico o un puñetero genio?

“Sting” no sólo robó en su momento a Darryl Jones a Miles Davis, sino que potenció a Branford Marsalis, Kenny Kirkland, Omar Hakim, ente otros, ofreciéndoles nuevos caminos musicales y proyectos sugerentes tanto creativos como económicos para, posteriormente, que cada uno siguiera su camino y creciera más musicalmente.

Al fin y al cabo, “Sting” actuó con Miles como él, había ya actuado con otros compañeros músicos amigos suyos. “Tocando” a los músicos que él creía oportunos y buenos para sus proyectos musicales, “Sting” le hizo tomar su propia medicina.

Sobre los años 90, Chris Botti, trompetista y compositor estadounidense se unió a la banda de “Sting” para formar parte en la gira “Brand New Day”, relación que perdura actualmente y que en el 2016 les llevó a realizar algunos conciertos juntos. (3/03/2016 Manila)

A día de hoy, los van y vienes de “Sting” por el mundo del jazz siguen siendo múltiples y de diferentes matices. Lo que no puede dudar nadie es que el género del jazz y Sting van muy juntos, les guste o no.