Brillantes y modernos claroscuros en los que el espacio viene definido por la propia figura humana, Flavia Pitis se sirve de la pintura para, lejos de entrar en temas contemporáneos, explorar el mundo de los recuerdos, basa toda su obra en la incomunicación del individuo, en cómo la memoria selecciona aquellos que quiere traer a la luz, una experiencia a la que todos nos hemos visto abocados en algún momento, seleccionar como forma de supervivencia.

De la misma manera que no se recuerda el dolor físico es imposible hacerlo con el dolor psíquico (en ambos casos afortunadamente) puesto que nuestra capacidad para rememorar la tortura o la aflicción es claramente limitada; jugando con esa posibilidad, el pincel surrealista de Pitis, se entrega a esos submundos en su producción pictórica.

El centro de mi obra es la memoria. Creo que es fascinante la forma en que filtra sus propios recuerdos, cambiando constantemente, moviéndose con facilidad atrás y adelante en el tiempo.

Todas las imágenes ©Flavia Pitis