“Sólo me quedó
tu ombligo como una taza
redonda”.

Francisco Urondo.

El collage es un compendio de ilusiones, narrativas que se van componiendo (o descomponiendo) con pedazos de ‘encuentros’ que parece que nada tienen que ver, pero que resultan en un todo singular. El lenguaje visual de la artista Nicola Kloosterman es el resultado de una búsqueda, una exploración extraída de toda la información visual que recibimos a diario de nuestro entorno, de nuestra experiencia almacenada en forma de imágenes.

Esos ‘fragmentos recolectados’, dice Nicola, “son imágenes que me hablan”. Su universo toma impulso desde el cuerpo femenino, las manos, la botánica y la estética vintage. Cada collage, explica, nace de una única imagen o pedazo de papel que va transformando, “hasta que una nueva narrativa visual emerge reflejando lo incomprensible, lo invisible, lo inconmensurable y lo infinito”.

Las composiciones de Kloosterman irrumpen así cargadas de simbolismo dentro de un espacio negativo, para que respiren y generen un punto de interés único donde se concentra justo eso, el infinito.

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

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© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

© Los fragmentos del infinito de Nicola Kloosterman | Collage | Cóctel Demente

Todas las imágenes © Nicola Kloosterman | web | Instagram