Jóhann Jóhannsson - A song for Europe | Gergely Wootsch - Studio AKA | Orphee - Deutsche Grammophon, 2016

El pasado 10 de febrero nos desayunábamos con la noticia del fallecimiento de Jóhann Jóhannsson. El islandés, uno de los máximos exponentes de la música clásica contemporánea era también un reconocido compositor de bandas sonoras cinematográficas, con sendas nominaciones al Oscar por las partituras de SicarioLa teoría del todo y ganador del Globo de Oro por esta última. Una semana antes de su fallecimiento había actuado en Barcelona y se esperaba su presencia en el próximo Primavera Sound.

A song for Europe aparece en Orphée (Deutsche Grammophon, 2016), título del último álbum publicado por el compositor. Un disco concebido por su autor como “una meditación sobre la belleza y el proceso de creación”, en el que traza un camino de la oscuridad a la luz, inspirado en diferentes reinterpretaciones del mito de Orfeo, desde el de Ovidio hasta el de Jean Cocteau.

Orphee - Jóhann Jóhannsson - Deutsche Grammophon, 2016 - A song for Europe

Es precisamente la película homónima de este último el punto de partida de su Canción para Europa. En el film, su protagonista, Jean Marais, escucha atentamente en la radio de su automóvil crípticas secuencias repetitivas de palabras y frases, interrumpidas por ráfagas de estática y ruido. Cocteau se inspiraba entonces en las transmisiones por onda corta, a base de números, letras y mensajes codificados, de la BBC durante la Segunda Guerra Mundial, ejemplo de las estaciones numéricas que tanto protagonismo cobraron durante la Guerra Fría.

Johann conecta en su composición el tema órfico del álbum y el mito del umbral y el cruce de fronteras. La voz de la chica solitaria recitando números aparentemente aleatorios se convierte en la voz de Eurídice, una voz del más allá, del otro lado.

Lo que me interesaba era combinar la grabación de voz con un delicado arreglo para cuerdas provocando un choque de texturas: la crudeza mecánica, sin vida y fantasmal y el bajo ancho de banda de la voz de la niña a través de la radio de onda corta en contraste con la sedosa suavidad y la expresión dramática de las cuerdas.

En la animación que acompaña a la pieza, su director Gergely Wootsch, de Studio AKA, recrea el tono atmosférico de la composición a medida que avanza, cruzando límites y umbrales a lo largo de un desolado paisaje de guerra fría, siguiendo una voz inquietante en busca de un oyente.

Descanse en paz Jóhann Jóhannsson y que su música nos siga inspirando

© Gergely Wootsch | web | vimeo | Studio AKA