Coincidí con Carla Berrocal allá por 2009, cuando dábamos nuestros primeros inocentes y aguerridos pasos profesionales en una agencia de comunicación. Años después, despegó como ilustradora y dibujante de cómics, siendo una de esas mujeres que ha ayudado a ‘construir’ su profesión en un mundo, el de la novela gráfica (aunque le irrita este término), predominantemente masculino.

Tras años sin charlar con esta ‘pintamonas’ (así se hace llamar), la he invitado a un mote con huesillo virtual (como guiño a sus raíces chilenas) y me ha contado cosas sobre su trayectoria, el feminismo en el mundo del cómic, la esgrima y la vida en general. Reivindicativa, contundente y sin perder ese sentido del humor tan particular, consciente de que la lucha en grupo de las mujeres hace más ruido que la lucha individual.

Suena interesante, ¿no? Allá vamos.

La RAE define ‘pintamonas’ como “pintor de poca habilidad” o “persona de poco relieve pese a presumir de lo contrario”. En tu caso, ¿de dónde viene este ‘apodo’?

Todo empezó como una broma familiar. En casa, mi padre siempre me decía “pintamonas” y al final, le tomé tanto cariño a la palabra que se quedó conmigo para siempre. Me encanta su significado, me obliga a ser humilde.

¿Cuál fue el primer cómic que cayó en tus manos?


Un cómic de “Lobezno” dibujado por Silvestri. Me enamoré del personaje, me sentía completamente atraída por él… tan solitario y sufriente. Perfecto para mi adolescencia.

© Carla Berrocal, cómic de autora | Ilustración | Cóctel Demente

Pride 2017

© Carla Berrocal, cómic de autora | Ilustración | Cóctel Demente

Oro negro: 25 años sin Tino Casal.

© Carla Berrocal, cómic de autora | Ilustración | Cóctel Demente

Colaboración en la sección de cultura del periódico Diagonal

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Wonder Woman

Eres una de las impulsoras del Colectivo Autoras del Cómic y has visitado Roma o Bangkok como comisaria de la exposición ‘Presentes: Autoras de tebeo de ayer y hoy’. ¿Qué hace falta para conseguir una igualdad de género en el mundo de la viñeta? ¿Cuál es tu balance tras estos años de compromiso por la igualdad de la mujer?

Falta que los divulgadores, comisarios, críticos, gestores y periodistas se involucren más en la visibilización de las autoras. Faltan autores que creen personajes femeninos con los que las nuevas generaciones se sientan identificadas y, con eso, ayudar a generar nuevas autoras que sigan creando. Falta educación en la equidad, en donde las niñas sepan que el cómic no es algo exclusivo para los niños.

Mi balance es agridulce, creo que aún hay mucho por lo que luchar, falta mucho para que el cómic sea verdaderamente inclusivo. Sobre todo echo de menos que los compañeros se solidaricen y se comprometan más con nosotras.

En el ámbito del cómic sigue presente la tendencia sexista a la utilización de mujeres como objetos. ¿Por qué reproducimos y aceptamos ese tipo de lenguaje?

Por que es a lo que estamos acostumbrados. Lo difícil es pararse a pensar, detenerse y reflexionar, ser autocríticos y preguntarse “¿qué estoy haciendo?”. La espiral de lo que siempre se ha hecho es cómodo y permite al autor/lector, etc., continuar repitiendo estereotipos y comportamientos sexistas.

Una ilustradora con la que te apasionaría colaborar…

Por suerte, ya he tenido la oportunidad. Natacha Bustos y yo hemos hecho la portada del ensayo sobre “Wonder Woman” de Elisa G. McCausland que va a publicar Errata Naturae. Me encanta el trabajo de Nata, es brillante.

¿Qué sentiste ese día que viste ‘El Brujo’, tu primera novela gráfica, en las tiendas?

Recuerdo sentirme emocionada, pero también cuando creas una obra no puedes evitar sentir cierto miedo e incluso pudor. Tu obra, que se crea en un proceso íntimo y cerrado se abre al público y sientes temor de que no guste, de que la crítica lo considere basura y de muchas otras cosas.

Con el tiempo empiezas a alejarte de todo eso, a restarle importancia y a quedarte con lo que realmente importa, que es el proceso de creación, el momento en el que eso está surgiendo de ti y en cómo te diviertes haciéndolo. El resto empieza a importarte cada vez menos. Aunque no nos engañemos, como autores, nos encanta que los lectores nos escriban y nos digan cosas bonitas, eso siempre es muy agradable.

Pongamos que hay que ganarse el pan trabajando para otros. Tu reino por trabajar para…

¿Aprendiz de Osamu Tezuka?

© Carla Berrocal, cómic de autora | Ilustración | Cóctel Demente

Nadie avisa a una puta

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La Divina Comedia

‘Epigrafías’ (Libros de Autoengaño) es un cómic sobre la poeta Nathalie Clifford Barney, ¿qué es lo que te impulsó a acercarte a este personaje?

Me encantaba su vida amorosa pero también su fuerza vital, su carácter. Me impresionó muchísimo que viviera siempre su vida desde la libertad de hacer en todo momento lo que quería sin importarle lo que dijera la gente.

© Carla Berrocal, cómic de autora | Ilustración | Cóctel Demente

Epigrafías

¿Crees que hoy en día siguen siendo necesarias figuras tan reivindicativas como la suya? (Nathalie Clifford Barney se declaró abiertamente lesbiana a principios del siglo XX, una época en la que no era fácil reivindicar estos temas).

Por supuesto, creo que es vital, si no se visibilizan, desaparecen. Hay miles de mujeres que tienen historias más o menos como la de Nathalie y de las que no se sabe nada. Creo que como mujer y artista, es necesario un compromiso político que ayude a reivindicar a estar figuras a través de la propia obra.

¿Crees que existe la ‘novela gráfica femenina’? ¿Qué piensas de la revolución femenina en el cómic?

Basura. Creo que es un invento del marketing y del periodismo más desinformado. De todas maneras te remito a este post que escribí sobre el tema.

Algún género o tema en particular sobre el que aún no hayas dibujado y que te encantaría afrontar.

Ciencia Ficción… aunque creo que por poco tiempo.

Practicas esgrima desde hace tiempo. ¿Qué te ha aportado esta disciplina? 
¿Algún touché épico que recuerdes?… Vamos, esa vez que dejaste sin argumentos a alguien y tuvo que reconocer tu victoria en alguna charla, expo, etc.

La esgrima es un deporte maravilloso, te ayuda a crear estrategias, mejora la capacidad de concentración y coordinación, pero también me ha ayudado mucho en lo personal: soy más paciente, humilde, tengo más confianza en mí misma… Además, me ayuda muchísimo a desconectar y desestresarme.

Touché hay muchos y muy épicos, alguna parada-respuesta o toma de hierro, pero siempre en la pista de esgrima. Fuera de ella hay siempre discursos dialécticos, pero permanezco bastante al margen. Lo que digo lo escribo en mi blog y las discusiones las dejo para los demás, la verdad.

Acudes a charlas de cómic con frecuencia. ¿Recuerdas algún comentario que te haya puesto los pelos de punta o que te haya sorprendido? Ya sea para bien, de fan(es), o para mal.

Recuerdo una vez que, después de dar una charla, una madre me escribió muy preocupada por que su hijo había visto mi ponencia y había tomado la decisión de ser ilustrador. Le di mi teléfono y le dije que me llamara. Por la tarde me llamó. Hablamos un rato, la calmé, le expliqué en qué consistía nuestro trabajo y las distintas posibilidades de trabajo. Le dije que no había motivo de alarma, su hijo se ganaría la vida dignamente, que se preocupara únicamente en apoyarle en su decisión y que seguro que su hijo sería muy feliz. Fue bastante tierno.

Para acabar, ¿nos recomiendas un libro, una canción… y aunque suene cursi, un lema de vida?

Un libro. “Crónicas Marcianas” de Ray Bradbury
Una canción. “Woman is a Word” de Empress Of
Un lema de vida. “Take your broken heart, transform it into art”, dicho por Carrie Fisher.

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Queen Arthur

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My ‘Carol’

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