En algún lugar perdido en el tiempo y en el espacio, con rasgos ochenteros, noventeros o de un futuro pasado, se encuentra el estudio valenciano Realmente Bravo.

© Realmente Bravo I Diseño I Coctel Demente© Realmente Bravo I Diseño I Coctel Demente© Realmente Bravo I Diseño I Coctel Demente

A mí me hacen chiribitas los ojos con sus fotografías, suspiro con un placer que no puedo ocultar al poder ver bodegones como los suyos, ¿sería capaz mi mente tan sólo de imaginarlos? Sus posters y montajes pasan de todo, pero tienen un trasfondo cultural profundo.

No parece tener sentido, por lo tanto, lo tiene. Aunque tiende a escaparse tal y como el juguete del carrusel. Pasa por encima de mi cabeza, levanto el brazo, estiro las manos y lo rozo con la punta de los dedos. Cuando lo atrapo sea por un nano segundo, me llena de sensación y emoción: confusión, efusión, calor, color, alegría, curiosidad… Sin lógica, ni orden, Realmente Bravo crea objetos y arte que me hacen sentir, que me hacen olvidar quién tengo que ser para volver a la esencia infantil, entendiendo el mundo con los ojos de un niño.

Lo cotidiano se sale del tiesto y con estas asombrosas asociaciones que se montan Vik Autofocus y Paula Schmerz, el dúo que forma Realmente Bravo, consiguen que lo popular se vuelva muy especial, que lo antiguo se vuelva moderno, ¡porque ellos lo valen!

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