© Ana Santos | Chamaleonidäe | Fotografía | Cóctel Demente

La fotógrafa Ana Santos nos deleita con esta magnífica serie titulada “Chamaleonidäe”, una reflexión sobre la conexión, la adaptación, la dualidad y la contradicción. Una identidad llena de metáforas y polaridades. Un lugar para calmarse, exhibirse, esconderse y mimetizarnos con el espacio. Un intento de escuchar las manchas interiores de nuestra alma.

Lo que expresamos y lo que se espera de nosotros que expresemos. La pérdida del instinto vital de la “mujer salvaje” y la pasión, la sexualidad, la maternidad. La pertenencia a muchos lugares del ser. La belleza de las formas intercaladas y la geometría de la adoración en la vida, la materia y el espacio habitable.

En su obra, la artista  se cuestiona y reflexiona sobre los límites emocionales y las múltiples polaridades que delimitan la realidad del ser humano en el medio ambiente que habita a través de las estética fotográfica. Ana busca la belleza a través de la solemnidad de las formas geométricas, tomando la sinergia del cuerpo humano, el espacio, la figura femenina y las múltiples identidades como su base conceptual.

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Todas las imágenes © Ana Santos | web

Himno a Isis
(Siglo III o IV A.D.) Descubierto en Nag Hammadi 

Porque soy la primera y la última,
yo soy la venerada y la despreciada,
yo soy la puta y la santa,
yo soy la esposa y la virgen,
yo soy la madre y la hija,
yo soy los brazos de mi madre,
yo soy la estéril y numerosos son mis hijos,
yo soy la bien casada y la soltera,
yo soy la que da a luz y la que jamás procreó,
yo soy el consuelo de los dolores del parto,
yo soy la esposa y el esposo,
y fue mi hombre quien me creó,
yo soy la madre de mi padre,
soy la hermana de mi marido,
y él es mi hijo rechazado.

Vosotros que me negáis, reconocedme.
Vosotros que me reconocéis, negadme.
Porque yo soy el conocimiento y la ignorancia.
Yo soy el pudor y la audacia.
Desvergonzada y avergonzada.
Yo soy la fuerza y soy el miedo.
Yo soy la guerra y soy la paz.

Respetadme siempre,
porque yo soy la escandalosa
y la magnífica.